Periodismo de Guerra...y Colombia
Desde hace algunos días no escribo por acá, pues de una parte hay ciertas obligaciones que cumplir, pero por otras estoy expectane de lo que ocurre en el mundo y en Colombia, país base de este Blog. Hoy, buscando entre correos antiguos, que datan de 2001 época en la cual contacté varias organizaciones y a varios periodistas con el fin de sacar adelante un proyecto para hacer periodismo de guerra en Colombia. El proyecto se vió truncado gracias a la firma y aplicaciín del Reconocido Plan Colombia, luego Plan Patriota y hoy encubierto por el nombre de Política de seguridad democrática.
Dentro de esos contactos estaban reconocidos periodistas de guerra norteamericanos que hicieron su labor en Afganistán, Irán e Iraq en la década de 1980; periodistas que tuvieron la oportunidad de cubrir la verdadera Guerra del Golfo Pérsico en los 90, así como también estuvieron en otras zonas de conflicto en el mundo entero. Sus conclusiones hacia la guerra colombiana me dejaron perplejo y algo desarmado para seguir con el proyecto ya que confirmaron parte de la realidad colombiana y por la cual muchos periodistas no van a Colombia a informar acerca de la guerra.
La razón más importante fue la de que Colombia y sus medios de comunicación no tienen interés alguno, ni tampoco quieren informar correctamente acerca de lo que allá está ocurriendo. En cualquier zona del mundo, un periodista tiene libre acceso a las áras en conflicto pues tiene un deber, el de informar. De esta manera en muchos países en guerra, la prena ha llegado a tener contacto directo con los grupos que están enfrentándose, bien sea entre ellos, bien sea aquellos que se enfrentan contra el Estado.
Estos contactos me confirmaron la opción real de que ir en búsqueda de los líderes revolucionarios en Colombia, no sólo era posible, sino que era muy importante, pues estos tienen una visión y una versión del conflicto y debido al secreto profesional, el periodista ni debe ni puede revelar el lugar en donde se encuentra la fuente de información. De la misma manera que el Estado debe preservar este derecho así como de procurar que las reglas de la guerra sean procuradas. Es por ello que Colombia no sólo es un país paria para el mundo, sino que además revela una imagen que no es la correcta.
Dentro de la investigación que realicé para dicho proyecto llegué a varias conclusiones absurdas pero reales. En Colombia no existe el periodismo de guerra porque no existe interés en dar a conocer lo que ocurre, los pocos periodistas que lo intentaron están muertos o en el exilio. El Estado no respeta las normas de la guerra al tener ingerencia dentro de los medios de comunicación colombianos. Todo periodista que entra en zona roja es un objetivo militar cuando no se dirige al área del conflicto junto con las operaciones militares.
Por estos y más motivos tales periodistas en 2001, luego del inicio del Plan Colombia, decidieron perder contacto conmigo, pues la libertad de prensa está seriamente amenazada, de la misma manera sabía de antemano las consecuencias de informar desde una nación que no tiene interés en contar lo que sucede. Por ello se sabe poco de Colombia hasta en la misma Colombia, ya que el país fue enceguecido con el poder de los Medios a creer, ver y aceptar que allí sólo hay un enemigo público, la guerrilla.
