En este momento, luego de lo ocurrido en territorio ecuatoriano y la intrusión colombiana en suelo ajeno, ponen en evidencia el crítico momento por el cual pasa América Latina. No hubo condena pero sí un llamado a la democracia colombia a poner orden en su suelo ante las acciones de la guerrilla y evitar que éstas se salgan de sus fronteras.

El posible enfrentamiento así sea en el campo económico en América Latina está cerca de darse. Es cuestión de tiempo ya que Colombia actúa como aliado incondicional de Esatdos Unidos, situación que no llama mucho la atención a la política Latinoamericana tendiente a abrir otros mercados y conseguir nuevos socios. Por su parte, Colombia está cerrada en su posición de la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, una firma que lleva parada cuatro años, las razones son varias.

Al saliente presidente norteamericano, Goerge W. Bush, presiona al senado para su firma y éste, casi en pleno, lo rechaza. El motivo, la desprotección laboral en Colombia, algo que no mejora ni mejorará con el tiempo y razón de mucho peso para el gobierno americano. Con la llegada de nuevo habitante en la Casa Blanca a partir de enero de 2009, este país estará más solo que nunca ya que los actuales candidatos están lejos de apoyar esta iniciativa.

En su discurso del martes acerca de la situación presentada entre Colombia y Ecuador, Bus llamó de urente la firma de este tratado por ser un tema de seguridad nacional, con el fin de presionar a las bancadas del senado que están contra la firma. Un intento más en echar a rodar una rueda que pone en desventaja a Colombia, ya que la situación de los estados unidos está llegando a ser crítica, puesto que no sólo se acerca un fuerte recesión sino que además su moneda pierde más valor, moneda base para las negociaciones colombianas.

Colombia se queda resagada ante la comunidad internacional al querer denunciar las acciones de Chávez puesto que la comunidad internacional no criticó la acción contra el líder guerrillero dado de baja en la madrugada del sábado primero de marzo. Esto fue criticado por el gobierno de Chávez, mientras que los demás países de América Latina criticaron severamente la invasión de suelo extranjero. A esta crítica se sumaron Panama, Mexico, Perú, y Brasil, quienes generalmente mantienen relaciones cordiales y económicas con Colombia.

A Colombia le queda buscar una verdadera salida a su conflicto interno sin inmiscuir a sus vecinos, quienes tienen claros argumentos para no apoyar al gobierno colombiano, tal como se juega en la política internacional.

América Latina busca un modelo integracionista, tendiente a mejorar como latinoamericanos dentro de un proyecto conjunto pero en el cual Colombia se ha puesto en el papel de ser una piedra en el zapato para consolidar este proceso. Las relaciones internacionales de Colombia no van bien, lo demuestra el discurso ante la OEA, que no fue más que una declaración contra Raúl Reyes y sus delitos, así como sus requerimientos judiciales. En este sentido se busca la acción conjunta entre las naciones para realizar operaciones mancomunadas y a pesar de haber tenido éxito, sólo llevaron a confusión y ruido de tanques, hombes aviones en las fronteras colombianas.

Tiempo crítico para Colombia que no abre sus opciones en Europa, mantiene a Asia tan lejos como lo ve y sólo cuenta con Estados Unidos como único aliado, así como se olvida de ser latinoamericano. Esto parece ser un mal de Colombia que se la ha pasado mirando de lejos el sueño americano y se olvidó que tiene que vivir de cerca su realidad suramericana.